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jueves, 22 de octubre de 2009

Confesiones de un mediocre en rehabilitación: Capítulo 6; Las bases del futuro

portada

Capítulo anterior: Capítulo 5; La Adolescencia, el perfeccionamiento de la mediocridad

Tus defectos como hijo son mi fracaso como padre.
César a Cómodo, en la discusión previa a su asesinato.

Por supuesto que influye mucho el apoyo que tengamos de nuestros padres, ya que por desgracias para muchos no sólo hablar con sus hijos de sexo es tabú; lo más grave es que temas tan vitales como los siguientes son considerados “incómodos” y raras veces son conversados abierta y sinceramente con sus hijos.
¡Graves son las consecuencias de actuar así!

Esos temas los resumo a continuación y les podríamos llamar…

Las Bases del Futuro

las bases del futuro

Estos y otros temas más son el material con el cual se construye el futuro de esos adolescentes que tanto amamos.
Y aún así dejamos que sus jóvenes mentes “llenen los espacios” que nosotros los padres dejamos, con información basura aprendida de ineptos más torpes que ellos mismos. “Ciegos guiando ciegos”.

¿Qué he aprendido?: “Los mediocres, por acción u omisión, le enseñan a sus hijos a perpetuar la estirpe”

No es lo mismo acumular conocimiento que ser educado

Generalmente el sistema encargado de “educar” a nuestros hijos tiene un solo norte: preparar buenos empleados.
Para nada les interesa su formación como ciudadanos integrales con espíritu emprendedor.

Es por ello que la mayoría de esos adolescentes terminarán mal preparados; en trabajos que nunca quisieron; viviendo vidas que no planificaron; deseando cosas que nunca podrán tener (al menos con las herramientas mentales con las que contarán); renegando de lo injusta que ha sido la vida con ellos; y en fin: seres sin rumbo, mediocres y fracasados.

Las probabilidades de que dicho sistema produzca futuros ciudadanos exitosos en un ambiente tan hostil a él, son aterradoramente remotas.

Nos llenamos la mente de conocimientos; memorizamos hasta la saciedad todos los libros de texto; pero al final del camino sabemos mucho de nada.
Sobre como planificar nuestro futuro desconocemos todo, ya carecemos de lo más elemental: un plan de vida (PdV) que nos indique los pasos a seguir para lograr explotar en su totalidad nuestro potencial.

Sin embargo no quiero que me malinterpreten: el conocimiento es necesario, ya que él nos da las herramientas para que la consecución de nuestras metas sea más fáciles de lograr.
Por supuesto que en este punto algunos de ustedes podrán argumentar que hay muchos ejemplos de personas carentes de educación universitaria – inclusive de educación media – que han tenido éxito en la vida.

Sin embargo para mí esto no es más que una excusa para justificar nuestra pereza de estudiar, ya que para alcanzar un título hay que tener coraje y decisión; y tener una idea clara de lo que se desea.
Sin improvisaciones y sin dejar nada al azar.

Una persona que ve su sus estudios como algo superficial; aburrido; carente de sentido; u opcional lo único que está logrando es comprometer el alcance de sus metas… aunque esta forma de pensar generalmente está asociada a personas que carecen de metas o de un PdV (Plan De Vida).

Sobre ello hablaremos en detalle mas adelante.

"Al estudiante que nunca se le pide que haga lo que no puede, nunca hace lo que puede." - John Stuart Mill

(Continúa: Capítulo 7; De la adolescencia a la etapa adulta – La Gran Transición)

Autor: Yohel Amat

miércoles, 29 de julio de 2009

El Fracaso Exitoso

fracaso

Todo fracaso es el condimento que da sabor al éxito. - Truman Capote

Uno de los terrores primarios de todo ser humano es el fracaso. Para la mayoría de las personas el mismo es una de las situaciones que mas hay que evitar y basan sus acciones y filosofía de vida en evitarlo a toda costa.

Esto es así porque el fracaso expone a la persona que lo sufre y baja su autoestima.
Además puede hacerlo objeto de escarnio por parte de personas de su entorno, cuyas opiniones – válidas o inválidas – son importantes para el afectado.

Con respecto al fracaso se ha escrito mucho, sin embargo casi todas las teorías y elucubraciones concuerdan en una cosa: el fracaso es parte inevitable de la vida.

Desde que damos nuestros primeros pasos de bebé, ya estamos experimentando nuestros primeros fracasos al tropezar y caer.
Sin embargo siempre habrá una mano que nos ayudará a levantarnos; nos consolará; y nos animará a volverlo a intentar hasta perfeccionar la técnica y caminar con soltura.
Ello – como todo lo bueno y necesario en la vida – toma tiempo.

Lastimosamente, en nuestra vida de adultos - inclusive en algunos casos desde la adolescencia – la mayoría de las veces al caer careceremos de dicha mano amiga que nos ayude a superar los fracasos que nos aquejen. La única constante en ese aspecto es Dios.

Si nuestros propósitos de progreso son firmes, tendremos que aprender a superar los reveses de la vida en solitario y a seguir intentando una vez mas. Seguir tratando.
Bien se ha dicho que el fracaso es un lugar solitario.

El proceso es simple: fracasamos; nos levantamos; aprendemos de la experiencia; lo volvemos a intentar.

Es muy importante resaltar uno de los puntos primarios de este ciclo: el aprendizaje.
De nada vale levantarse y volverlo a intentar sin haber aprendido algo en el proceso, ya que entonces lo mas probable es que volveremos a cometer los mismos errores.

Lo mas importante para tornar el fracaso en éxito es que el mismo nos ayude a adquirir la experiencia y conocimiento necesarios para convertirnos cada vez mas en seres eficientes y proactivos.

Lo importante no es alcanzar la meta, sino la persona en la que nos habremos convertido al lograrla.

El fracaso debe ser la escuela en la cual…:

  • Perfeccionaremos nuestra técnica;
  • Detectaremos nuestras debilidades;
  • Desarrollaremos nuestras fortalezas;

Si en cada uno de los tropiezos en nuestra vida aplicamos estos tres pasos, entonces nuestro fracaso ya no será tal: se habrá convertido en experiencia.
Y la experiencia no tiene precio.

La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido. - Howard P Lovecraft

Todos tememos al fracaso y a la burla, pero la diferencia entre las personas de éxito es que a pesar del temor; constantemente se enfrentan a los obstáculos de la vida en pos de sus metas, mientras que los que se dejan dominar por sus miedos se paralizan; suprimen sus sueños y metas; y se refugian en la densa telaraña de las cosas comunes para refugiarse del fracaso y ocultar sus miedos.

Lo mas importante del ser humano es la capacidad de ver al abismo a los ojos y planificar como vencerle.
Para ello Dios nos dio la inteligencia y el libre albedrío.

Debemos siempre tener en cuenta que el lecho de muerte nos espera a todos.
Por ello cada día de nuestro breve paso por esta Tierra deberemos trabajar para que cuando ese día llegue - y con nuestro último aliento - podamos decir como expresó el gran líder romano Julio César:

“veni vidi vici” (Llegué, vi y vencí).

Autor: Yohel Amat